Fútbol Sala
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Intervención cognitivo-comportamental para mejorar el rendimiento.

He encontrado en la página efdeportes un diseño de entrenamiento aplicado a jóvenes jugadores de fútbol sala, pero podría ser aplicado a cualquier deporte colectivo, siempre que no fuese muy numeroso el número de participantes. Según nos cuenta, se ha pretendido conocer los efectos de tres programas coincidentes en el ámbito del entrenamiento psicológico, que sirviera como base para la mejora de aspectos de atención y de activación como un primer estudio piloto y de esta forma conseguir resultados favorables.

Creo que trabajar con este tipo de diseños es interesante puesto que en deportes como estos el tener una buena mentalidad, reconocer aciertos y errores, y no solo trabajar el aspecto físico es necesario. Espero que os resulte, al menos, interesante y os pueda ser de utilidad.

   Programa de intervención psicológica que ha consistido en:

  • Programa de adiestramiento en relajación muscular.
  • Programa de establecimiento de objetivos.
  • Programa de práctica imaginada.

    Una vez aplicados estos tres programas hemos observado los resultados y sus efectos sobre el rendimiento defensivo en sentido amplio.

    Hay que considerar que el rendimiento deportivo es una combinación de preparación física del cuerpo y preparación psíquica de la mente. Si no fuese así entraría en conflicto el equilibrio emocional, lo que mermaría con toda seguridad el rendimiento. A esto último se le ha denominado decrecimiento psicógeno del rendimiento; es una forma específica de desautomatización de los movimientos, siendo su consecuencia un aumento o disminución del nivel de activación del competidor bajo la influencia del estrés, al cual no está suficientemente adaptado.

    Se sabe que el control voluntario de la motricidad es considerado como un factor fundamental del éxito en la competición y que, ese control está determinado, no sólo por el dominio de las acciones biomecánicas, sino también por los estados emocionales de excitación, tensión o depresión, que a su vez originan modificaciones fisiológicas, hasta el punto de que en unos instantes se echan por tierra todo el trabajo realizado durante mucho tiempo.

    La mayoría de los programas dirigidos a mejorar el rendimiento deportivo utilizan un conjunto de técnicas para desarrollar las habilidades psicológicas de los deportistas: relajación, programación de objetivos a corto y largo plazo, imaginación, control de la atención, auto instrucciones y otras técnicas cognitivas.

Los deportistas de elite tienen un fuerte compromiso con el deporte que practican, sus entrenamientos son mejores cualitativamente hablando, establecen objetivos, emplean técnicas de imaginación, planifican la precompetición y competición, controlan las distracciones, reconocen las situaciones de presión y las aceptan como algo normal, evalúan la competición y diferencian entre una buena y mala actuación.

    Martens (1987, 1989) propone el entrenamiento en cinco habilidades psicológicas interrelacionadas: dirección de la energía psíquica, dirección del estrés, imaginación, atención, establecimiento de objetivos.

A. El nivel de activación mental adecuado

    Según Bunker (1985), el nivel de energía psíquica óptimo para un adecuado rendimiento depende de:

  • Rasgos de personalidad.
  • Nivel de aprendizaje.
  • Tarea a realizar (complejidad, demandas físicas, precisión y exactitud).
  • Factores inusuales o novedosos.
  • Autopercepción o autoevaluación de la competencia del deportista.
  • Efectos de facilitación social de la activación.

B. Control del estrés

    La elevación excesiva del nivel de estrés es debida al desequilibrio que el deportista percibe entre las demandas de la situación y los recursos que él mismo posee (Lazarus y Folkman, 1984).

    Cuando el deportista experimenta problemas debidos a excesivas demandas ambientales, por ejemplo, sobrecarga en los entrenamientos o monotonía en los mismos, las estrategias de afrontamiento pueden ir dirigidas hacia la modificación de la situación, a través de determinadas conductas operantes, o hacia la modificación de la percepción del medio utilizando técnicas cognitivas.

C. Establecimiento de objetivos: metas a corto y largo plazo

    El establecimiento de objetivos que faciliten la orientación y pautas del comportamiento cumplen una función motivacional.

    La importancia y los efectos positivos del establecimiento de metas en el deporte concluyen que los efectos positivos sobre el rendimiento en las tareas son excelentes. Pero la eficacia del establecimiento de metas se debe también a otros factores: visión positiva del rendimiento individual o de grupo incluido el entrenador, feedback sobre los progresos, refuerzos, participación en el establecimiento de objetivos, y bajos niveles de conflicto y estrés.

D. Entrenamiento en imágenes mentales

    Los efectos que las técnicas encubiertas tienen sobre el rendimiento o las conductas deportivas son evidentes pero hay que tomar algunas precauciones.

    Suinn (1972), propuso un entrenamiento cognitivo combinado con relajación e imágenes visuales y lo denominó VMBR (Visual-motor behavior rehearsal). Es recomendable el empleo de relajación por el efecto facilitador que tiene sobre la imaginación.

    En nuestro caso, se trata de comprobar el grado de eficacia de una intervención cognitivo-comportamental, para mejorar el rendimiento de un equipo de Fútbol Sala, incidiendo en variables cognitivas y motoras, para modificar establecimiento de metas y para controlar estados emocionales negativos. La predicción es que los jugadores obtendrán un mejor rendimiento cuando reciban el entrenamiento psicológico (Tratamiento) que antes de recibirlo (Línea Base). Es decir, el número de aciertos aumentará y el número de errores disminuirá. Asimismo, los resultados de los partidos serán mejores durante el Tratamiento que en la Línea Base.

    La muestra está compuesta por 12 jugadores de campo y dos porteros, de la categoría cadetes, con edades comprendidas entre los 13 y 16 años.

    Todos llevaban más de 5 años jugando a este deporte y siempre con el mismo grupo y el mismo entrenador. Los 12 jugadores son sometidos a una serie de pruebas antropométricas, medidas de su aptitud física a través de la batería Eurofit; además de otras de índole técnico y psicológicas. Estas pruebas se realizaron durante los meses de Octubre y Noviembre, período de pretemporada.

    En este periodo se les informa que van a participar en un programa de entrenamiento en habilidades psicológicas y que se van a grabar todos los partidos en vídeo.

Instrumentos de evaluación utilizados:

    Los cinco primeros partidos de la temporada se graban en vídeo y se toman como medidas de línea base (meses de Octubre, Noviembre y Diciembre). Se aprovecha este periodo para, analizar los cuestionarios de conducta: conducta competitiva (Harris y Harris, 1984), ansiedad competitiva (Martens, 1977), y realizar una serie de entrevistas a los jugadores; hacer una evaluación de la conducta deportiva y decidir los aspectos del entrenamiento psicológico.

    De todo ello se desprende que el equipo técnicamente defiende peor que ataca, por lo que es conveniente mejorar el rendimiento en la defensa, y que los jugadores necesitan algunas habilidades psicológicas para mejorar el rendimiento defensivo.

Procedimiento:

    Terminado el primer trimestre se inicia el tratamiento. Se les explica a los jugadores que todos los lunes, el primer entrenamiento después del partido de los sábados, tendrá lugar la sesión de entrenamiento psicológico, sustituyendo a una de las tres sesiones de entrenamiento semanales. Cada sesión se ha dividido en dos partes, durante la primera los jugadores visionan la grabación del partido y registran los aciertos que cada uno observa en su rendimiento, durante la segunda se aplican las técnicas psicológicas. Dicho procedimiento se aplica en tres fases: introducción- fundamentación, práctica y ensayo hasta su dominio.

Se insiste a los jugadores en la importancia de la sesión de los lunes. Su asistencia se hace tan indispensable como los otros dos días. Y sobre todo debido a la importancia que tiene el análisis individualizado de las habilidades mentales de cada deportista para la motivación, se analizarán dichas estrategias en cada sujeto y se construirá un tratamiento individual (Bull, 1991).

    El total de sesiones de entrenamiento psicológico ha sido de doce. Las tres primeras sesiones de tratamiento se realizaron durante las vacaciones de Navidad y se aprovecha para analizar los cinco videos de línea base. Se pretende que en el primer partido de la fase “tratamiento” los deportistas conozcan la relajación muscular, el establecimiento de objetivos, la importancia de la imaginación sobre el rendimiento. El resto de las sesiones se efectuaron los lunes de cada semana, para analizar el partido grabado, hasta completar las doce sesiones de tratamiento. A partir de este momento sólo se visionó el video de los partidos hasta final de temporada

    Como se ha dicho, el tratamiento ha consistido en la visión semanal del partido en vídeo, donde los jugadores han registrado sus aciertos defensivos, por los efectos facilitadores de la auto-observación positiva.

    La operacionalización del rendimiento se ha llevado a cabo después de terminada la temporada regular, el psicólogo, el entrenador y cuatro jugadores han analizado los diez partidos de la primera y segunda vuelta de la liga.

    Se analizaron las estrategias defensivas de cada partido, y se registraron cada una de las categorías o aspectos descritos con anterioridad. Cuando no existe acuerdo ente las seis personas, se detiene el vídeo y se discute hasta llegar al consenso.

Resultado.

    Efectivamente los cambios experimentados por el grupo en aspecto defensivo son importantes. Aunque el número de errores cometidos por los jugadores durante la Línea Base no disminuye, durante los partidos, en la fase de Tratamiento, los aciertos aumentan. Pero además, el rendimiento del grupo es más homogéneo durante el Tratamiento, es decir, los jugadores que durante la Línea Base cometían más errores y menos aciertos, durante el Tratamiento disminuyeron algo los errores y sobre todo aumentaron los aciertos.

    Los errores que más disminuyeron en estos jugadores fueron: defensa de aproximación al oponente sin balón con posibilidad de recibir; defensa del 2X1 en banda y las coberturas. En general el equipo comete menos errores individuales y mejora el trabajo defensivo colectivo (zona 1-2-1).

    Por otra parte, los aciertos que más se homogeneizan son aquellos que tienen que ver con la posición (gestoforma defensiva) y el correcto posicionamiento en el campo. Es decir, aprovechan mejor las “situaciones previas” que disponen, “lectura del ataque contrario y anticipación defensiva”. No aumentando como se ha dicho errores provocados por una mala situación respecto al triángulo defensivo.

    En general se puede decir que el equipo mejora su rendimiento defensivo después de recibir el entrenamiento psicológico.

    Los resultados de los partidos de la temporada también indican que el equipo empieza perdiendo partidos durante la Línea Base, dos perdidos de cinco jugados, y termina ganando durante el Tratamiento, diez ganados, cuatro empatado y uno perdido de quince jugados. El rendimiento del equipo parece mejorar durante el Tratamiento al compararlo con la Línea Base.

Aplicaciones prácticas.

    Es conveniente que los deportistas reciban programas de intervención psicológica para mejorar el rendimiento. Fundamentalmente estrategias de autocontrol y autorregulación: relajación, planificación de objetivos, entrenamiento en imágenes mentales y concentración, utilización de autoinstrucciones, detención del pensamiento, etc.

    Durante situaciones altamente estresantes, con un resultado del partido muy igualado, no es conveniente utilizar jugadores con altas puntuaciones en Neuroticismo (tendencia global a presentar respuestas de ansiedad), aunque sus cualidades físicas sean inmejorables.

    En la gran mayoría de los errores defensivos tiene mucho que ver las variables psicológicas. Con jóvenes en período de formación no es conveniente forzar este tipo de situaciones, la corrección de los mismos nunca debe hacerse utilizando el refuerzo punitivo (amenazas con castigo si no realizan la acción deseada), porque puede aumentar el número de los mismos. Para corregir errores es mejor emplear el refuerzo positivo y otras técnicas operantes como la aplicación y retirada de estímulos de ayuda, la planificación de metas o el encadenado, etc. Evitando sobre todo la crítica de los errores durante el partido y más en público.

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